Agnes Grey, de Anne Brontë

febrero 24, 2017

DATOS:

Número de páginas: 255
Año de publicación: 2016 (1847).
Traducción: Menchu Gutiérrez López
Editorial: Alba Clásica.

SINOPSIS:

«¡Qué maravilloso sería convertirse en una institutriz! Salir al mundo... ganar mi propio sustento... ¡Enseñar a madurar a los jóvenes!» Este es el sueño de la hija de un modesto vicario, un ideal de independencia económica y personal, y de entrega a una noble tarea como la educación. Una vez cumplido, sin embargo, los personajes de este sueño se revelan más bien como monstruos de pesadilla: niños brutales, jovencitas intrigantes y casquivanas, padres grotescos, madres mezquinas e indulgentes... y en medio de todo ello la joven soñadora, tratada poco menos que como una criada. Agnes Grey (1847), primera novela de Anne Brontë, es una árida revelación basada en experiencias autobiográficas del precario status, material y moral, de una institutriz victoriana; y constituye a la vez un relato íntimo, casi secreto, de amor y humillación, en el que el «yo más severo» y el «yo más vulnerable» sostiene una dramática batalla bajo lo que la propia heroína define como el «sombrío tinte del mundo inferior, mi propio mundo».

MI OPINIÓN:

¡Hola a todos! Últimamente estoy un poco desaparecida, pero es que entre unas cosas y otras no saco tiempo para pasarme por aquí. Hoy traigo mi opinión sobre un libro que leí el mes pasado y que me gustó mucho, el primero que leo de Anne Bronë pero el segundo de estas hermanas (el primero fue Jane Eyre). Agnes Grey no es un libro tan denso, por lo que si alguien quiere ponerse a leer clásicos de este estilo es ideal.

Agnes es hija de un clérigo que se ve obligada a trabajar como institutriz para ayudar a su familia. Ella lo tiene idealizado porque se crió en un ambiente donde todos eran obedientes y respetaban a sus padres, y se da de bruces con la realidad cuando llega a su primer trabajo. Allí tiene que educar a unos niños bastante caprichosos y con mala idea, que no la respetan a ella y casi ni a sus padres. Ve que la pisotean y que es casi el último mono, y aquí es uno de los momentos donde Anne Brontë critica el escaso papel que podían desempeñar las mujeres en la sociedad de la época. Además, no pinta el papel de la institutriz como algo bonito, sino que era una profesión en la que tenían que aguantar muchas cosas.

También me ha gustado bastante que se critique los matrimonios sin amor, el escalar hasta una determinada posición social por encima de todo sin importar las consecuencias que pueda haber (a veces, para toda la vida), el reflejo de lo infeliz y falsa que podía ser la gente adinerada... Por supuesto, la religión está muy presente en el libro y es un tema con el que la protagonista se consuela mucho. La presencia de los clérigos es continua a lo largo de todo el libro, no solo porque el padre de Agnes es uno, sino porque otro es el interés romántico. Eso sí, el romance no es el tema principal del libro, es como un "premio" para la protagonista.

Es una novela corta pero intensa, y como he dicho antes: si a alguien quiere leer clásicos pero no le apetece ponerse con un libro muy gordo, este puede ser una buena opción.

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1 comentarios

  1. Hola :) Oye pues me lo apunto, por que si que quiero probar a leer alguna vez clásicos de este tipo, tan solo por conocerlos, aunque la tiranía de las novedades me atrapa. Un abrazo^^

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